La Correcta Inversión de los Hechos
(Elogio a tu presencia o ausencia)
Cuando estoy contigo y te miro a los ojos, cuando veo en ti todo eso por lo cual me gustas, me gusta.
Cuando te siento cerca es inevitable que me den escalofríos; cuando no te tengo a mi lado pienso en ti, y cuando pienso en ti contigo cerca, pienso en esa parte tuya que no esta conmigo. Porque lo sé, no siempre, ni completo, estas aquí.
No digo que no estés para mí, lo que sucede es que no estas para el mundo. No nos regimos por extremos, puedes estar y no estar a la vez, eso es seguro.
Cuando me elevo estando cerca o cuando me quedo y vuelo lejos, siempre existe la certeza de que no estoy ni me voy. No es cuestión de desplazamiento sino de espacio. Cada vez que tu cabeza se desconecta de tu cuerpo, éste queda solo para mí, así que por eso no me disgusta que te vayas de ese modo. Cuando tu cuerpo no esta, igual tengo la certeza de que piensas en mí, así que estas conmigo.
Me gusta tenerte cerca y me gusta tenerte lejos. Tal vez sea exceso o descaro, impureza o vicio, depravación o libertinaje, pasión o corrupción, pero es que entre los dos la distancia acerca y la cercanía aleja.



