..Y cuando el alcohol se le evapore al vino
Es el momento de dejar de mirar para atrás; d dejar de alimentarme de inexistentes, porque eso son, ya no existen, ya no son nada. En su momento fueron ilusión pero ahora ya no DEBEN ser nada.
Ahora que estoy en un punto que no necesariamente es un punto de vista, se puede decir que la situación cambia, o mejora. Cuando ya no dependa d q me mire o no, cuando ya no dependa d ver con quién está, cuando ya no necesite su aliento en mi cuello, cuando ya no recuerde su olor en mi almohada, cuando ya no piense más en sus ojos, cuando sienta innecesaria su presencia, cuando su pelo deje de traerme recuerdos, cuando sus manos ya no toquen las mías en sueños, cuando su voz me sea indiferente, cuando no lo vea y me desmaye por dentro, cuando lo baje del maldito pedestal en que lo tengo, cuando se le evapore el alcohol al vino, cuando me dé cuenta q todo FUE, solo eso, fue, YA NO ES. Sabré q es momento d abordar en otra cosa, en otra persona o no, mejor no. Si no t subes no te tendrás que bajar.
La cuestión es si estar a la misma altura siempre: si t quedas abajo respirarás polvo, si subes demasiado te faltará el oxigeno, ¿pero realmente vale la pena? ¿Puede haber alguien que lo valga? O simplemente estamos destinados a vagar buscando alguna (alguien) solución a la desazón, a la zozobra que nos rodea. ¿Por qué no sencillamente salgo corriendo y me tiro al vacío? Tal vez en la caída aparezca una nube que me detenga y rebote, de está manera no tendré que subir o bajar por mi misma, solo seré otro resultado de lo que quiera el viento.
Cuando el alcohol se evapore del vino, sabré realmente si lo que estuve pensado cuando el alcohol estaba en todo su auge tiene sentido; tal vez fueron solo divagaciones de una noche fría, lluviosa, llena de encuentros de viejos amigos que me llevaron a encuentros personales, a ver, a buscar, a probar qué estaba pasando por mi cerebro entre toda esa maraña de pensamientos que atacan constantemente. Tal vez, cuando el alcohol se le evapore al vino, sea demasiado tarde y ya me (te) haya perdido.



