Prostitutos Esquineros vs. Perras Canequeras
Esta búsqueda de amor en cualquier lado me esta gastando; siempre pienso que el chico que acabo de conocer y que medianamente me gusta (sí, porque ni siquiera me gusta del todo) es el chico con el que voy a durar 1 o 3 años de novios (ah! Porque aparte de eso no he pasado más de 6 meses en una relación, pero eso es otro cuento).
Esa personita que acabo de conocer, que es medianamente guapo, aguanta, mantiene una conversación decente, etc.............. siempre busco el lado bueno del chico, pero NOOO niñas!! eso es lo que se hace cuando buscas amigos, y ni eso!!!! Cuando se busca chico hay que ser mucho más selectivas, el problema es que eso no lo entiendo, no lo capto y no lo admito, parece que la palabra selectivo no existiera en mi vocabulario amoroso, siempre que doy con cualquier pelagato que me demuestra el más mínimo dejo de cariñito ahí caigo como rana platanera.
El problema es que estos chicos de hoy en día le caen a lo que sea y preciso uno termina ahí plantado en frente por pura causalidad, momento equivocado, lugar equivocado y uno, bien crédulo, ya es presa de cualquier palurdo. Con el simple hecho de que sepan hablar coherentemente 3 palabras ya nos parece una maravilla, y cuando estas tres palabras están conjugadas perfectamente nos creemos toda la carreta que nos echen, aaaaaaayyy pequeñas chicas...
Mi papel con los hombres se lo he dejado a ellos y eso no debe pasar, NO DEBE. Empezando por el simple hecho de que ‘cualquiera' me puede gustar, porque es lindo, es pilo, tiene estilo, lee mucho, o por miles de cosas mas, para mí ya empieza a pertenecer al club de las posibles víctimas, porque aún creo que yo soy la victimaria, siendo que al final (así ese final sean 15 días después) casi siempre soy la victima.
Siempre hay que ver con qué se encuentra uno, el problema es que los tragos, las drogas, lo que sea, los hace ver más bonitos, y pocas veces se conocen chicos por fuera del ambiente rumbero, ya que uno precisamente sale para conocer gente (hombres en especial) y en el lugar de trabajo no hay nada tan interesante como afuera. Ya uno enrumbado cualquiera es Mister Right One, el que es para toda la vida, que engaño! bendito trago deshinibidor pero maldito trago engañador.
Esa búsqueda constante en cualquier lugar a cualquier momento, nos hace creer y tener la falsa esperanza de que el verdadero amor está a la vuelta de cualquier esquina: en el supermercado, en la tienda, en el bar, en el restaurante, puede ser tu vecino, el que te encuentras todos los días en el café así sea un desadaptado, puede ser el que ves en la librería, en el bus, en un trancón, etc; cualquier lugar y cualquier momento es el preciso para encontrarse al hombre de tu vida. Y esa pesquisa constante solo nos lleva a creer que el chico-amor está en cualquier esquina parado esperándonos, pero el problema es que en esa búsqueda damos con muchos prostitutos esquineros. En ese mismo instante y sin querer, nos convertimos en una de las cosas que más odiamos de los hombres: que sean perros canequeros que le caen a cualquier cosa con falda que se mueva.
Ahí esta, en resumidas cuentas, pasamos de ser las buscadoras más ilusionadas del amor, a permitir que cualquier inútil-estúpido-petardo de un mísero paso de entrada a nuestra vida. En vez de salir pagando a la final, deberíamos cobrar por eso desde el principio: no dejarles entrar porque sí.



